
El programa de humanización reduce la ansiedad de los niños y logra altas tasas de vacunación sin rechazos
El Centro de Salud Utrera Norte, perteneciente al Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla, se ha convertido en uno de los escenarios donde se desarrolla el proyecto “Vacunar sin miedo”, una iniciativa centrada en humanizar la vacunación infantil que ha recibido una Mención Especial en los premios Premios Andalucía Se Vacuna 2026.
La distinción se enmarca en la nueva categoría de Buenas Prácticas en Vacunación, creada este año para reconocer estrategias innovadoras que no solo mejoran las cifras de cobertura vacunal, sino que también promueven una relación más cercana y humana entre el personal sanitario, los menores y sus familias.
Un proyecto para reducir el miedo a las vacunas
El proyecto está impulsado por el enfermero escolar Fernando Pérez, quien detectó cómo muchos niños de entre tres y seis años viven las campañas de vacunación en los colegios con ansiedad.
Esta situación, explica, puede generar recuerdos negativos que condicionen la relación futura de los menores con el sistema sanitario.
Para cambiar esta percepción, el programa introduce herramientas de educación emocional adaptadas a la infancia, utilizando cuentos y explicaciones sencillas que ayudan a los niños a comprender qué es una vacuna y cómo gestionar el miedo de forma natural.
Cuentos y educación emocional para entender las vacunas
Entre los recursos utilizados destacan relatos interactivos como “El Suero Mágico”, que explica el funcionamiento del sistema inmunitario con un lenguaje sencillo, o “Candela se vacuna”, una historia en la que la protagonista reconoce su temor y aprende que pedir ayuda también es una forma de valentía.
Además, antes de cada campaña de vacunación el equipo sanitario realiza sesiones educativas en los centros escolares de Utrera para explicar a los alumnos cómo será el proceso.
Durante la vacunación, los profesionales adaptan el lenguaje a la edad de los niños y fomentan un ambiente de calma y refuerzo positivo.
Mejores resultados y menos ansiedad
La experiencia demuestra que la humanización también mejora los resultados. En los centros donde se ha implantado el programa se han registrado altas tasas de vacunación infantil sin rechazos asociados al miedo.
El personal sanitario destaca además cambios visibles durante las campañas:
menor ansiedad entre los menores
mayor colaboración durante la vacunación
una experiencia más tranquila para familias, profesorado y profesionales sanitarios
Un modelo de prevención desde la infancia
Iniciativas como “Vacunar sin miedo”, desarrolladas también en centros como el de Utrera Norte, muestran cómo la empatía, la educación y la confianza pueden convertirse en herramientas clave para mejorar la prevención y la salud pública desde edades tempranas.