
Ocho años después del primer derrumbe, la empresa pública vuelve a encargar un nuevo estudio a la misma consultora que ya elaboró un informe completo en 2018
Utrera, 16 de marzo de 2026. El problema del socavón en los terrenos del Tanatorio de Utrera continúa sin una solución definitiva. La empresa pública Aguas del Huesna sigue sin ejecutar el proyecto integral que ya fue redactado hace años para reparar la galería del encauzamiento de la cuenca norte situada en la calle Arroyo Rocinejo.
Mientras tanto, los derrumbes en el techo de esta infraestructura subterránea continúan produciéndose, lo que mantiene la preocupación sobre el estado de la canalización y la seguridad de la zona.
Un nuevo estudio ocho años después del primer derrumbe
Según se ha publicado, Aguas del Huesna ha contratado un nuevo Estudio de Diagnosis e Informe Pericial sobre el colapso de la galería, que ha sido adjudicado a la empresa LABRUM Diagnosis y Asesoramiento Especializado S.L. por un importe de 16.327,74 euros y con un plazo de ejecución de un mes.
Lo llamativo es que esta misma empresa ya elaboró en 2018 un informe técnico de 86 páginas tras el primer derrumbe registrado en la galería.
Aquel trabajo concluyó con la elaboración de un proyecto completo de reparación, remitido en mayo de 2019 al entonces alcalde de Utrera y vicepresidente de la empresa pública, José María Villalobos.
Un proyecto de casi un millón de euros que nunca se ejecutó
El documento técnico incluía un proyecto detallado de rehabilitación valorado en 996.072 euros, en el que se advertía de la necesidad de actuar sobre la estructura de la galería.
Entre las soluciones propuestas se contemplaba:
El refuerzo estructural del forjado de alveoplacas de la galería.
O incluso la sustitución completa de la estructura para garantizar su estabilidad.
Sin embargo, el proyecto —que superaba las 800 páginas de documentación técnica— nunca llegó a ejecutarse, a pesar de las advertencias recogidas en el propio informe.
Una actuación parcial cuatro años después
No fue hasta 2022, cuatro años después del primer derrumbe, cuando se llevó a cabo una actuación en la zona afectada. En ese momento se ejecutó un proyecto de reparación parcial por valor de 201.176 euros (IVA incluido).
Esta intervención estaba muy lejos de la solución estructural recomendada en el proyecto inicial cercano al millón de euros.
Advertencias sobre nuevos hundimientos
En 2023, el gerente de Aguas del Huesna comunicó por escrito a José María Villalobos la finalización de las obras en el tramo reparado.
En ese mismo informe se advertía de que el resto del encauzamiento “se encuentra en muy mal estado” y se alertaba sobre la posibilidad de “posibles hundimientos”.
Además, se indicaba que la empresa pública había comenzado a redactar un nuevo proyecto de reparación del tramo restante, con el objetivo de sacarlo a licitación lo antes posible. Sin embargo, ese proyecto nunca llegó a materializarse.
Nuevos derrumbes en 2025 y 2026
Tras la intervención parcial, los problemas han continuado. En 2025 se registró un nuevo hundimiento, al que se han sumado otros dos derrumbes más en 2026, casi consecutivos.
Pese a ello, la respuesta del vicepresidente del Huesna, José María Villalobos, ha sido que la entidad no ejecuta obras que superen los 210.480 euros.
No obstante, existen precedentes de inversiones superiores realizadas por la empresa pública en otros municipios de la provincia, entre ellas:
Lebrija: 465.160 euros para mejora de la red de saneamiento.
Alcolea del Río: 313.635 euros.
Los Palacios y Villafranca: 242.456 euros.
El Cuervo de Sevilla: 238.928 euros.
Preguntas pendientes sobre el socavón del Tanatorio de Utrera
Ante esta situación, desde el Ayuntamiento se ha solicitado formalmente a Aguas del Huesna que responda a varias cuestiones clave:
¿Cuál es la finalidad de encargar un nuevo estudio cuando ya existía un informe técnico completo?
¿Qué compromisos reales va a asumir la empresa pública para solucionar definitivamente el problema?
¿Por qué no se ejecutó el proyecto de reparación de casi un millón de euros que se redactó tras el primer derrumbe?
¿Quién asumirá la responsabilidad por el deterioro progresivo del encauzamiento, los hundimientos registrados y los daños ocasionados en la superficie?
El socavón del Tanatorio se ha convertido así en uno de los problemas de infraestructura hidráulica más prolongados sin resolver en Utrera, con varios episodios de hundimientos acumulados durante casi una década.








