
Mejoras en infraestructuras, punto de información turística y espectáculos multitudinarios destacan en una edición memorable
La Feria de Nuestra Señora de Consolación 2025 se despidió en la madrugada del 9 de septiembre con el tradicional espectáculo de fuegos artificiales, que iluminó el cielo utrerano y puso el broche de oro a una de las ediciones más recordadas de los últimos años. La cita, considerada una de las más importantes y esperadas del calendario festivo de Utrera, volvió a estar a la altura de la tradición y de las expectativas de vecinos y visitantes, que durante cinco días disfrutaron de una intensa programación cultural, musical, religiosa y festiva.
Aunque oficialmente la Feria arrancó el 4 de septiembre con el encendido del alumbrado, las actividades de prefería ya dejaban entrever el éxito que se avecinaba. Los conciertos celebrados en el edificio de usos múltiples los días 29, 30 y 31 de agosto congregaron a un público numeroso y entusiasta, que vibró con las actuaciones del Grupo Asere, Marta Santos, Javi Medina, Andy y Lucas y Rosario Flores. La programación deportiva también tuvo un protagonismo especial: la I Velada de Boxeo en la Plaza del Altozano, un evento histórico que volvió a celebrarse tras 44 años de ausencia, despertando un enorme interés ciudadano.
La música siguió marcando el pulso festivo en los días posteriores. El 2 y 3 de septiembre la Plaza del Altozano se convirtió en un gran escenario al aire libre con lleno absoluto durante las actuaciones de Manuel Amaya, Los Mickis y el grupo No me pises que llevo chanclas, que pusieron ritmo y humor a las vísperas del inicio oficial. Una vez inaugurada la Feria, la Caseta Municipal se consolidó como el epicentro de la oferta cultural, con una programación diaria variada y de gran calidad. “Se trabaja de forma intensa en lograr unas actuaciones dirigidas a todos los públicos. La respuesta del público nos confirma que vamos en la buena dirección”, destacó Francisco Arjona, delegado de Fiestas Mayores
Uno de los aspectos más valorados de esta edición ha sido la mejora en las infraestructuras del recinto. Se ejecutaron obras largamente demandadas, como la instalación de nuevas canalizaciones en la calle Bulería y otros puntos estratégicos, lo que ha permitido dar solución a los problemas recurrentes de atascos y garantizar un mejor funcionamiento de las casetas. A ello se sumaron las actuaciones de mantenimiento habituales, imprescindibles para el correcto desarrollo de la fiesta.
Entre las novedades, destacó la puesta en marcha de un Punto de Información Turística ubicado en la Plaza del Flamenco, frente al acceso de la Caseta Municipal. Esta iniciativa fue recibida con entusiasmo por los visitantes. “La caseta estuvo en constante movimiento y recibió un flujo continuo de usuarios que acudían tanto para resolver dudas como para recoger materiales informativos”, explicó Arjona. La medida refuerza el carácter de la Feria como atractivo turístico de primer nivel y contribuye a proyectar la imagen de Utrera más allá de sus fronteras.
El servicio de limpieza mantuvo el recinto en óptimas condiciones durante toda la Feria. Aunque en algunos casos puntuales no se cumplieron los horarios de recogida de basuras, se actuó con apercibimientos y sanciones cuando fue necesario. En el ámbito de la seguridad, el balance ha sido igualmente positivo: no se registraron incidentes graves. Solo se produjeron dos intervenciones de los Bomberos —los días 4 y 7 de septiembre— para sofocar pequeños incendios en freidoras, que fueron controlados rápidamente sin causar daños personales ni materiales significativos.
“Podemos afirmar que hemos disfrutado de una Feria ejemplar, en la que todos los servicios han funcionado con normalidad. La ausencia de incidentes graves es una gran noticia para un evento de tanta concentración de público”, señaló Arjona, quien adelantó que ya se están manteniendo reuniones de evaluación entre las distintas delegaciones para estudiar mejoras de cara a la próxima edición.
Uno de los momentos más emotivos y de mayor trascendencia fue la salida extraordinaria de la Virgen de Consolación, patrona de Utrera, el 8 de septiembre, día grande de la Feria. La Hermandad organizó esta procesión con motivo del 375 aniversario de la fundación de la primitiva corporación, un acontecimiento que logró congregar a miles de utreranos y visitantes procedentes no solo de la comarca, sino también de diferentes puntos de España. El fervor religioso, unido al ambiente festivo, convirtió la jornada en una vivencia única que quedará grabada en la memoria colectiva de la ciudad.
La edición de 2025 ha vuelto a demostrar la capacidad de la Feria de Consolación para conjugar tradición, modernidad y proyección turística. El esfuerzo coordinado de instituciones, hermandades, caseteros, artistas y ciudadanía ha dado como resultado una celebración que sigue creciendo en calidad y reconocimiento. Como concluyó el delegado de Fiestas Mayores: “Nuestro objetivo es que la Feria de Utrera mantenga su esencia, pero siga evolucionando con los tiempos. Esta edición nos deja un balance muy positivo y la responsabilidad de seguir mejorando para que en 2026 volvamos a estar a la altura de lo que Utrera merece”.