La delegada muni
cipal de Sanidad, Consuelo Navarro, ha asegurado que «desde el Ayuntamiento de Utrera no solo no se ha relajado la vigilancia en las campañas de desratización y desinsectación en todo el término municipal, sino que estas se han reforzado. En los últimos cuatro meses, se han llevado a cabo más de 245 actuaciones extraordinarias para combatir la proliferación de ratas».
Con estas declaraciones, Navarro responde a la creciente preocupación por la presencia de roedores en diversas zonas de Utrera, tanto en el centro como en áreas periféricas. Esto demuestra la capacidad de adaptación de estos animales a diferentes entornos, independientemente de las características del terreno o de la presencia humana, lo que «convierte su control en un reto, especialmente preocupante este año», según indicó la delegada.
El Ayuntamiento de Utrera cuenta con un plan anual de desratización, desinsectación y desinfección, que incluye la aplicación de tratamientos en la red de saneamiento y alcantarillado, salidas de aguas residuales, dependencias e instalaciones municipales, así como en zonas verdes de Utrera y las pedanías de Guadalema, Trajano y Pinzón, además de los polígonos industriales. Asimismo, ante situaciones excepcionales como las de los últimos meses, se llevan a cabo intervenciones extraordinarias en las áreas afectadas, respondiendo a las alertas y solicitudes de los ciudadanos.
Durante la campaña de verano, además de los servicios regulares, se han atendido 245 avisos extraordinarios, con 42 intervenciones en junio, 75 en julio, 85 en agosto y 43 en septiembre, hasta el día de ayer. Esto supone un promedio mínimo de dos tratamientos extraordinarios diarios. También se han aplicado tratamientos en todas las piscinas municipales y en los colegios públicos de educación infantil y primaria de Utrera y sus pedanías.
Navarro destacó que las ratas tienen una increíble capacidad de adaptación y resistencia, lo que les permite sobrevivir en situaciones adversas, además de desarrollar resistencia a los tratamientos utilizados para su erradicación. Entre las principales causas del aumento de la población de ratas se encuentra el incremento de las temperaturas debido al cambio climático. Además, las obras de construcción, que implican movimientos de tierra, obligan a las ratas a abandonar sus madrigueras. «Por supuesto, el comportamiento humano y las actitudes incívicas también juegan un papel importante», señaló Navarro.
Cada vez que se deja basura fuera de los contenedores, se tiran desperdicios en la vía pública, en parques o zonas de terraza de bares, o cuando los establecimientos comerciales no depositan correctamente los residuos orgánicos, «estamos fomentando un entorno propicio para la proliferación de ratas y otras plagas que se alimentan de cualquier cosa», advirtió la delegada.
Navarro insistió en que «no es posible mantener una ciudad limpia sin el compromiso de los ciudadanos. El cumplimiento de las ordenanzas es obligatorio para todos, y con simples gestos como sacar la basura en el horario establecido y utilizar los contenedores y papeleras adecuadamente, podemos contribuir a la solución del problema».
Finalmente, reiteró el compromiso del Ayuntamiento y la Delegación de Sanidad de continuar con las campañas de control de roedores «en los lugares y con la frecuencia que sea necesaria». Recordó también que los ciudadanos pueden dar aviso directamente a la Delegación de Sanidad a través del teléfono 608 20 89 81, o de manera online mediante una solicitud genérica registrada en la Sede Electrónica del Ayuntamiento, disponible en la web www.utrera.org.