La rehabilitación de la Casa de la Cultura de Utrera podrá ejecutarse tras la aprobación definitiva del proyecto

El proyecto de rehabilitación integral de la Casa de la Cultura podrá ejecutarse finalmente tras haber obtenido todas las autorizaciones necesarias por parte de los órganos y entidades competentes, incluida la aprobación definitiva en la Junta de Gobierno Local el pasado 4 de julio.

La actuación contempla una reforma completa del edificio, con especial atención a la mejora de la eficiencia energética, lo que permitirá una importante reducción del consumo. Entre las principales intervenciones destacan la sustitución de la carpintería exterior, la mejora del aislamiento, la eliminación de cubiertas de uralita, la instalación de una montera sobre el patio central y la ejecución de nuevos cerramientos interiores, entre otras actuaciones.

Asimismo, se garantizará la accesibilidad universal mediante la creación de un nuevo acceso por la calle Antón Quebrado, ya que la actual entrada por la calle Rodrigo Caro presenta una pendiente demasiado pronunciada que impide su adaptación.

Una inversión clave que el actual gobierno logra salvar

Este proyecto, impulsado por la Delegación de Reactivación Económica del Ayuntamiento de Utrera, ha requerido un arduo trabajo técnico y administrativo para adaptar la propuesta inicial a los requisitos legales y patrimoniales vigentes. Este esfuerzo ha sido determinante para conservar la subvención concedida en el marco del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (PIREP), financiado con fondos europeos Next Generation a través del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.

La inversión total asciende a 1.555.854 euros, de los cuales 951.837 euros provienen de financiación europea, mientras que el Ayuntamiento de Utrera aportará 604.017 euros con recursos propios.

La delegada del área, Isabel González, ha destacado que “hemos tenido que renegociar y reformular el proyecto, ya que en las condiciones en que fue planteado por el anterior equipo de gobierno, resultaba inviable ejecutarlo. De no haberlo adaptado a las exigencias legales y patrimoniales actuales, habríamos perdido una subvención esencial para la ciudad”.

Una de las principales modificaciones introducidas fue la retirada de la previsión inicial de instalar placas solares para mejorar la eficiencia energética. Al tratarse de un edificio singular ubicado en un entorno declarado Bien de Interés Cultural (BIC), era imprescindible contar con el visto bueno tanto de la Comisión de Cultura de la Junta de Andalucía como de la Comisión Local de Patrimonio Histórico. “Ambos órganos se oponían a la instalación de placas solares y a otros elementos del proyecto original, por considerarlos incompatibles con la protección del edificio y su entorno”, ha concluido la delegada.