
Avanza el Proyecto de Restauración de la Antigua Sinagoga de La Misericordia en Utrera
El proyecto de restauración de la antigua sinagoga de La Misericordia, situada en el entorno del Niño Perdido, continúa consolidándose como uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes de Utrera. Su impacto trasciende el ámbito local, despertando un notable interés cultural y patrimonial, especialmente entre sectores vinculados al judaísmo.
En este contexto, el pasado viernes Utrera recibió la visita de Iñaki Echeveste, gerente de la Red de Juderías de España – Caminos de Sefarad -, quien se desplazó a la ciudad para conocer de primera mano los trabajos que el Ayuntamiento de Utrera está llevando a cabo en la recuperación de la antigua sinagoga.
Se trató de una visita de gran relevancia, dado que la Red de Juderías agrupa a municipios de toda España cuyos cascos históricos conservan un valioso legado patrimonial, artístico y cultural heredado de las comunidades judías que los habitaron. Entre estas ciudades destacan Córdoba, Jaén, Barcelona, Ávila, Cáceres, Lucena, Toledo y León, entre otras.
Echeveste estuvo acompañado por la delegada de Cultura, María José García Arroyo; el delegado de Presidencia, Ignacio Aguilar; el arqueólogo responsable de la excavación, Miguel Ángel de Dios; y técnicos de las delegaciones de Cultura y Turismo.
García Arroyo destacó el interés y la grata sorpresa del gerente de la Red de Juderías ante «la importancia del trabajo realizado, los avances logrados en tan poco tiempo y el rigor del estudio arqueológico». Además, subrayó que este proyecto, hasta el momento, es «exclusivamente local», desarrollado íntegramente desde el Ayuntamiento.
El representante de la Red de Juderías valoró que este espacio se perfila como un enclave único para la interpretación de una época histórica. Echeveste se mostró impresionado por la riqueza patrimonial de Utrera y su enorme potencial, tras visitar varios puntos de interés en la ciudad. La delegada calificó la jornada como «muy interesante y positiva», mencionando que incluso se mantuvo una conversación telefónica con el presidente de la Red de Juderías. «Ha sido una primera toma de contacto más informal, que esperamos se concrete en una visita oficial, dado el interés mostrado», afirmó.
Por su parte, Iñaki Echeveste reconoció el arduo trabajo arqueológico llevado a cabo, destacando la dificultad añadida de estudiar una judería «desconocida», debido tanto a la falta de investigaciones previas como a la «sustitución urbanística del siglo XX, que borró las huellas de las parcelaciones originales». En este sentido, los expertos sugieren que el modelo de la judería sevillana podría servir como referencia para esbozar una hipótesis sobre la organización funcional y urbanística del antiguo barrio judío utrerano.
Según las investigaciones, la judería de Utrera se habría ubicado en la actual Plaza del Altozano, junto a la calle del Niño Perdido. El arqueólogo Miguel Ángel de Dios explicó que «los análisis arqueológicos y estratigráficos del inmueble, tanto en el subsuelo como en la estructura en alzado, han permitido recuperar partes esenciales del complejo sinagoga, como la sala de oración».
Entre los hallazgos más destacados figuran el he jal, espacio donde se guardaban los pergaminos de la Torá, y restos de la base del binan. Aún queda por localizar el Mike y el área reservada para las mujeres, sobre los cuales, según De Dios, «muy probablemente encontraremos evidencias arqueológicas a medida que avance la investigación».
Este proyecto no solo enriquece el patrimonio local, sino que también contribuye a la recuperación de la memoria histórica de Utrera, abriendo nuevas perspectivas para la interpretación de su pasado multicultural.