La Feria de Consolación se ha desarrollado este año con la ausencia de incidentes reseñables y con lleno diario en el recinto ferial

La Feria de Consolación de Utrera concluyó a medianoche del domingo con el tradicional castillo de fuegos artificiales, poniendo fin a una edición marcada por la masiva afluencia de público, el buen ambiente y la casi total ausencia de incidentes destacables.

Desde los días de pre-feria, se anticipaba que habría muchas ganas de disfrutar de la fiesta, y así fue. El ambiente festivo comenzó a notarse en los tres conciertos celebrados en la plaza de toros los días 30 y 31 de agosto y 1 de septiembre. María Peláe, India Martínez y Antoñito Molina fueron los encargados de llenar el coso utrerano de música y alegría. Aunque cada uno de los conciertos atrajo a una gran cantidad de asistentes, la actuación de Antoñito Molina fue, sin duda, la que congregó a la mayor multitud desde la inauguración de la plaza de toros en 2007.

Tras estas exitosas jornadas musicales, la diversión continuó los días 2 y 3 de septiembre con actuaciones en la Plaza del Altozano, donde Los Elegidos, David de María, Abel Romano y Merche lograron mantener el nivel de asistencia, con un público entregado que llenó la plaza en cada actuación. Estos conciertos dieron paso al encendido de las luces de la Feria de Consolación, que marcó el inicio oficial de la festividad.

En cuanto a la infraestructura, la Feria de Consolación 2024 destacó por la novedosa organización del recinto ferial, al contar por primera vez con una sola empresa encargada de todo el montaje: Heliopol. Esta firma se responsabilizó tanto de la Caseta Municipal como de las dependencias del CECOP, además de gestionar las labores eléctricas, de fontanería y el posterior mantenimiento. Según Francisco Arjona, delegado de Fiestas Mayores, “tener una sola empresa a cargo de estos trabajos ha facilitado la planificación y ha permitido que todo se terminara antes que en años anteriores”. No se reportaron grandes averías ni problemas en las instalaciones eléctricas, y las incidencias registradas en el sistema de saneamiento fueron consecuencia del mal uso de los servicios por parte de algunos asistentes. Arjona hizo un llamamiento a la responsabilidad de los ciudadanos, señalando que el desecho inadecuado de pañales, toallitas húmedas y otros materiales en los servicios es lo que genera estos problemas.

La empresa Los Puitos se encargó, como en años anteriores, del montaje del resto de las casetas del recinto ferial. En cuanto a la limpieza, el servicio funcionó de manera eficiente y la Feria se mantuvo en buenas condiciones durante los días de celebración. Según el delegado, “la clave está en respetar los horarios de recogida de basura en las casetas”, aunque se señaló que algunas casetas no cumplieron con esta norma, por lo que fueron advertidas y multadas si correspondía.

En el apartado de seguridad, este año destacó la ausencia del Escuadrón de Caballería de la Guardia Civil, que tradicionalmente supervisaba el Paseo de Caballos y se encargaba del desalojo de la Feria. Esta decisión, que no fue justificada por la Subdelegación del Gobierno, generó malestar en el gobierno local. El alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, se puso en contacto con la Subdelegación para pedir explicaciones, pero no recibió una respuesta clara al respecto.

A pesar de esta ausencia, no se registraron incidentes graves en materia de seguridad. En el ámbito sanitario, tampoco hubo intervenciones destacables, lo que contribuyó a que la Feria se desarrollara con total normalidad. El delegado Francisco Arjona expresó su satisfacción por el buen funcionamiento de todos los servicios y destacó la importancia de la seguridad en un evento de tal magnitud, donde se concentra un gran número de personas. “Podemos decir que hemos disfrutado de una buena feria, sin incidentes graves, lo que es una excelente noticia”, afirmó Arjona.

De cara al próximo año, el equipo de organización ya está evaluando los resultados de esta edición y manteniendo reuniones con todas las delegaciones implicadas para analizar qué aspectos pueden mejorarse. El objetivo es seguir perfeccionando la Feria de Consolación para que continúe siendo un referente de diversión y seguridad en la provincia de Sevilla.

Con la conclusión de esta edición, Utrera cierra una feria que ha cumplido con las expectativas, marcada por la música, el buen ambiente y una gestión eficaz en todos los aspectos logísticos y de seguridad.