
Las intensas lluvias y las fuertes rachas de viento registradas en los últimos días han tenido una importante incidencia en el arbolado de todo el término municipal de Utrera, provocando la caída de numerosos árboles y ramas de gran porte, con los consiguientes daños materiales en distintos puntos del municipio.
Uno de los espacios más afectados por este nuevo episodio meteorológico ha sido el parque de Guadalema de los Quintero, donde se ha perdido una treintena de pinos de gran tamaño. La caída de estos árboles ha ocasionado importantes desperfectos en las instalaciones del parque, entre ellos la rotura de la cristalera y parte del techo del chiringuito, daños en el vallado perimetral de la piscina y afecciones en la instalación eléctrica.
Este nuevo revés se suma a los graves daños sufridos en 2023 tras el paso de la tormenta Bernard, que arrasó gran parte del arbolado de mayor porte del parque. En aquella ocasión se perdieron alrededor de 180 grandes pinos solo en Guadalema, alcanzando un total de 220 árboles dañados en todo el municipio, con consecuencias muy importantes para las instalaciones y la piscina.
Según ha señalado el delegado del alcalde en Guadalema, Juan José Martín, “este último temporal ha sido especialmente nefasto para nosotros, ya que aún no habíamos podido reabrir algunas zonas del parque debido a la magnitud de los trabajos de reparación que se estaban llevando a cabo. Precisamente estábamos a punto de abrirlo cuando nos hemos encontrado con este nuevo golpe”.
Por el momento, las instalaciones del parque permanecerán cerradas hasta que finalicen los trabajos de retirada de los árboles caídos y se realice una revisión exhaustiva del estado del arbolado restante para garantizar la seguridad. “Vamos a tener que empezar de nuevo a reparar lo que acabábamos de recuperar y mantener el parque cerrado hasta que concluyan los arreglos. Nuestro objetivo es hacerlo lo antes posible para que los vecinos puedan volver a disfrutar de este espacio tan querido”, ha añadido Martín.
Desde el Ayuntamiento se insiste en la necesidad de extremar las precauciones ante este tipo de episodios meteorológicos y se trabaja para recuperar cuanto antes la normalidad en uno de los pulmones verdes más importantes de la pedanía.