El gobierno municipal considera el acuerdo para trasladar la sede del Huesna una mera declaración de intenciones

Aguas del Huesna seguirá pagando el costoso alquiler de su sede en Sevilla sin garantías de traslado a Utrera

El alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, ha lamentado que el acuerdo marco aprobado por el Pleno de la Diputación de Sevilla sobre la futura sede de Aguas del Huesna “sea, literalmente, un copia y pega” del documento firmado en 2019 por el entonces presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos, y el alcalde de Utrera y vicepresidente del Huesna en aquel momento, José María Villalobos. “Han pasado seis años y la realidad es que no se ha hecho absolutamente nada, más allá de volver a anunciar un traslado que sigue sin existir”, ha subrayado.

Desde la creación del consorcio de aguas han pasado ya 22 años de un compromiso reiterado pero nunca cumplido: que la sede de Aguas del Huesna estuviera en Utrera. “Hoy, una vez más, la Diputación vuelve a repetir la misma historia, aprobando un texto sin garantías de ningún tipo”, ha señalado Jiménez.

El acuerdo aprobado el pasado 27 de noviembre recoge expresamente que:

“La firma de este Acuerdo Marco consiste en una mera declaración de intenciones que viene a expresar la voluntad de las partes firmantes para actuar con un objetivo común, sin que, en ningún caso, su firma suponga la formalización de compromisos jurídicos concretos y exigibles para las partes, careciendo de repercusión económica inicial, ya que, al tratarse de un Acuerdo Marco, su contenido obligacional no se encuentra ni concretado ni cuantificado”.

Para el alcalde, este texto evidencia que “no hay repercusión económica, ni plazos establecidos, ni compromisos jurídicos concretos”, por lo que el acuerdo –idéntico al de 2019– “no pasa de ser un simple papel sin contenido real, como se ha demostrado en estos últimos seis años”.

Además, Jiménez ha recordado que ni siquiera se ha incorporado al acuerdo la petición que él mismo realizó en una Junta General del Consorcio, en la que solicitó que, como mínimo, el domicilio fiscal de Aguas del Huesna y del propio consorcio se fijara en Utrera. De este modo, desmiente las declaraciones del actual vicepresidente del Huesna, José María Villalobos, “que ahora pretende olvidar sus propias palabras de 2019, cuando anunció exactamente lo mismo que hoy vuelve a repetir”.

Un conflicto que viene de lejos

El conflicto entre el Ayuntamiento de Utrera y el Consorcio del Huesna se remonta al año 2012, cuando el Pleno municipal aprobó rescatar la gestión del agua ante los reiterados incumplimientos del consorcio. Entre ellos, el traslado de la sede a Utrera y la ejecución de obras de envergadura, especialmente necesarias tras las inundaciones de 2007.

Desde el gobierno municipal se considera que lo aprobado por la Diputación Provincial es claramente insuficiente para los intereses de Utrera, por lo que se analizará con detenimiento el acuerdo y se estudiarán las decisiones a adoptar en el futuro.