Avanzan los trabajos en la antigua Sinagoga de Utrera con relevantes hallazgos en la búsqueda de la mikvé

Avanzan las excavaciones en la antigua Sinagoga de Utrera: nuevos hallazgos refuerzan su valor patrimonial

Desde que se iniciaron los trabajos arqueológicos en la Sinagoga de Utrera, centrados en la búsqueda de la mikvé —el baño ritual judío que constituía un elemento esencial en la vida comunitaria y religiosa de las sinagogas medievales—, las investigaciones en el antiguo Hospital de la Misericordia no han dejado de aportar valiosa información. Cada nueva fase confirma la riqueza histórica y patrimonial de este enclave, cuya relevancia trasciende el ámbito local.

En una etapa previa, la ampliación del sondeo en la nave central permitió identificar la sala de oración y, con ella, la cimentación de la Bimá, la plataforma elevada desde donde se leía la Torá y se desarrollaban las partes más importantes del servicio religioso. Este hallazgo supuso un hito fundamental para reconocer de manera definitiva la estructura y funciones propias de la sinagoga utrerana.

Avances recientes en la excavación

Los trabajos han dado un nuevo paso con la prospección geofísica realizada el 25 de agosto mediante la técnica del georradar. Esta exploración, que abarcó todo el conjunto —iglesia, claustro y patio trasero—, ha permitido elaborar un mapa de anomalías subterráneas. Entre ellas, destaca especialmente una detectada a los pies de la nave del Evangelio, cuyas características apuntan a la posible ubicación de la esperada mikvé.

Para acceder a este sector, el equipo arqueológico tuvo que documentar previamente una fosa común con restos humanos, correspondientes a enterramientos secundarios de los siglos XVI al XVIII. Estos cuerpos habrían sido trasladados en el momento en que se amplió la iglesia del Hospital de la Misericordia, añadiéndose las naves laterales a la nave central, coincidente esta última con la primitiva sala de oración de la sinagoga.

La delegada de Cultura, María José García Arroyo, ha subrayado la importancia de cada hallazgo:

“Cada fase de la investigación nos acerca más a comprender la magnitud histórica de este espacio, que testimonia de manera clara la huella de la comunidad judía en Utrera”.

El valor patrimonial de la mikvé

La mikvé es uno de los elementos más singulares de la tradición judía. Se trata de un espacio dedicado a los rituales de purificación, imprescindibles en la práctica religiosa, y que debía cumplir con estrictas condiciones de la ley judía (Halajá): contener agua natural procedente de la lluvia, de un manantial o de un pozo, y mantenerse siempre en renovación. Aunque no todas las sinagogas medievales contaban con una, la existencia de una mikvé confería al templo un carácter especial, reforzando su relevancia como centro de vida espiritual y comunitaria.

De confirmarse su hallazgo en Utrera, estaríamos ante un descubrimiento excepcional: la única sinagoga conservada en la provincia de Sevilla y la segunda en toda Andalucía, junto con la de Córdoba. Este hecho situaría a Utrera en el mapa patrimonial de primer nivel, vinculándola directamente con la memoria de las comunidades judías que habitaron la península hasta su expulsión en 1492.

Con cada nuevo hallazgo, la antigua Sinagoga de Utrera no solo recupera su voz en la historia, sino que se perfila como un enclave de referencia para comprender mejor el legado sefardí en Andalucía y su proyección cultural en el presente.