
APDIS elimina las barreras arquitectónicas de su sede con la instalación de un nuevo ascensor
La sede de la Asociación de Personas con Discapacidad de Utrera (APDIS) ha recibido hoy la visita del alcalde Francisco Jiménez y de varios miembros del equipo de gobierno con motivo de la finalización de las obras del nuevo ascensor, una actuación que elimina definitivamente las barreras arquitectónicas que impedían a las personas con movilidad reducida acceder a la primera planta y a la azotea del edificio.
“Se trata de una obra largamente esperada”, ha destacado Pepe Vargas, secretario de APDIS, quien junto a la presidenta Eva Aguilera ha expresado su agradecimiento al Ayuntamiento por su compromiso y esfuerzo para hacer realidad “un proyecto tan necesario y esperado”.
Durante la visita, el alcalde Francisco Jiménez recordó que el edificio “no fue concebido originalmente para este uso, ya que en su día albergó una asociación de vecinos. Sin embargo, gracias al trabajo del Ayuntamiento y de este equipo de gobierno, hoy podemos celebrar una actuación que mejora la accesibilidad y la calidad de vida de las personas con discapacidad”.
Un proyecto que culmina tras diez años de espera
La instalación del ascensor ha sido el resultado de un largo proceso administrativo y presupuestario. La iniciativa fue impulsada en su origen por la actual delegada de Reactivación Económica y Contratación, Isabel González Blanquero, cuando aún se encontraba en la oposición, logrando incluirla en los presupuestos municipales.
Tras varios intentos, el proyecto ha podido hacerse realidad gracias a una modificación presupuestaria aprobada por el actual equipo de gobierno, que permitió cubrir los costes finales de la actuación, con una inversión total cercana a 80.000 euros.
“Era un proyecto que se quedaba corto en su planteamiento inicial”, ha explicado González Blanquero, “por lo que ha sido necesario ajustarlo y reforzar la inversión para hacerlo viable y completo”.
Con esta actuación, APDIS da un paso decisivo hacia la accesibilidad universal, garantizando que todas las personas, con independencia de su movilidad, puedan disfrutar plenamente de las instalaciones de la asociación.