


Las entidades reclaman la actuación inmediata del Ayuntamiento ante las numerosas barreras físicas, digitales y sensoriales que vulneran los derechos de las personas con discapacidad.
La Federación de Asociaciones Vecinales “UTER” y la Asociación APDIS de Utrera han unido fuerzas para denunciar públicamente la grave situación que vive el municipio en materia de accesibilidad universal. Ambas entidades alertan de un incumplimiento sistemático de la normativa vigente, que afecta directamente a la movilidad, la autonomía y los derechos de cientos de utreranos y utreranas.
En un encuentro reciente en el que también participó Rubén Montoya Sánchez, socio de APDIS, las organizaciones acordaron trabajar conjuntamente para elevar ante las autoridades los numerosos casos detectados. La denuncia no se limita a las barreras arquitectónicas, sino que abarca todas las dimensiones necesarias para garantizar una verdadera accesibilidad universal:
Digital, sensorial, cognitiva y comunicacional: esenciales para personas con discapacidad visual, auditiva o intelectual, y para quienes requieren información clara y adaptada.
UTER y APDIS destacan varios casos que consideran especialmente graves y que evidencian la inacción institucional frente a esta problemática:
Pese a la instalación reciente de nuevos montacargas —en lugar de ascensores, como se había solicitado—, las averías son constantes y suponen un riesgo grave para las personas con movilidad reducida (PMR). En varias ocasiones, los usuarios han quedado atrapados sin poder salir de la estación por sí solos, viéndose obligados a pedir ayuda externa o al personal de seguridad. Esta situación condena a las personas con discapacidad a la dependencia y la incomunicación.
La Ordenanza Municipal de Veladores, aprobada en abril de 2021, continúa sin aplicarse. La Delegación de Urbanismo no ha tramitado ni aprobado ningún expediente de licencia, lo que permite que numerosas terrazas ocupen ilegalmente el espacio público, impidiendo el tránsito peatonal y creando nuevas barreras arquitectónicas.
Persisten graves deficiencias de accesibilidad en edificios públicos como la Jefatura de Policía Local —cuya entrada para PMR lleva más de tres años sin solucionarse—, así como en comercios y establecimientos de pública concurrencia. En muchos entornos urbanos, bordillos sin rebajes, obstáculos y mercancías en aceras impiden el tránsito adecuado, incumpliendo de forma sistemática la normativa vigente.
Las entidades reclaman una campaña de concienciación ciudadana sobre el uso responsable de las plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida. Además, exigen a la Policía Local una vigilancia activa y sanciones efectivas para garantizar que estos espacios sean utilizados exclusivamente por sus titulares legítimos.
UTER y APDIS no se limitan a la denuncia, sino que reclaman compromisos reales y soluciones inmediatas por parte del Ayuntamiento de Utrera. En concreto, solicitan:
Solución urgente a los fallos de los montacargas de la Estación de Tren.
Cumplimiento efectivo de la Ordenanza de Veladores y puesta en marcha de un plan de inspección.
Creación de una Mesa o Comisión de Trabajo de Accesibilidad, con participación de la sociedad civil (UTER y APDIS), para evaluar las deficiencias existentes y elaborar un plan integral de mejora que haga de Utrera una ciudad verdaderamente accesible para todos.
“La accesibilidad no es un privilegio, es un derecho”, subrayan desde ambas entidades, que insisten en la necesidad de pasar de los compromisos sobre el papel a las soluciones reales en las calles y edificios de Utrera.