Villalobos fue el alcalde de la “nada” y no solventó ni un solo problema de recogida de basuras ni limpieza

  • La verdadera cara del PSOE se ve en las continuas trabas que está poniendo al nuevo contrato, tratando de que no se apruebe por muy necesario que sea para Utrera

El alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, ha comparecido hoy en rueda de prensa para responder a los que ha calificado como “disparates” del portavoz del PSOE y ex-alcalde de Utrera, José Mª Villalobos, con respecto al contrato de la recogida de basura y limpieza viaria del municipio.

El portavoz del PSOE anunció que habían presentado un recurso ante el Tribunal de Recursos Contractuales, que ha dispuesto medidas cautelares en la tramitación del pliego para la contratación del nuevo servicio de Recogida de Residuos Sólidos Urbanos, Limpieza Viaria y Tratamiento de los Residuos, aprobado recientemente por el gobierno municipal. Según el alcalde, “esto es algo que ya esperábamos porque la única intención del PSOE es parar el proceso cuantas veces sea posible y poner piedras en el camino, porque Villalobos tiene verdadero terror a que se ponga en marcha el nuevo contrato y se le vuelvan a ver las vergüenzas de lo que no fue capaz de hacer como alcalde”.

El primer edil ha señalado que “se solventarán si es que procede lo que el tribunal considere y la tramitación seguirá adelante, con lo que lo único que perdemos es tiempo, pero desgraciadamente eso es lo que busca el PSOE”.

Jiménez le recuerda a Villalobos que el contrato que expiró en 2022 y que el socialista ha señalado que “Jiménez dejó atado y bien atado para que nadie pudiera hacer nada”, se aprobó en 2012 con los votos a favor del PSOE, por lo que recomienda a Villalobos “tomar rabitos de pasas para los lapsus de memoria”.

Por otro lado, con respecto al nuevo pliego, quien debería haberlo realizado fue el gobierno socialista cuando finalizó el anterior en 2022, “pero no hizo nada, cero, absolutamente nada. Villalobos se llevó ocho años sin hacer nada, ni una mejora ni una aportación ni una modificación ni un nuevo pliego, es lamentable que  alguien que no ha movido un dedo venga ahora a plantear no sabemos muy bien qué”.

Lo cierto es que antes de la finalización del contrato, era necesario proceder a la revisión de precios,  la empresa FCC presento un escrito en el que expuso que esa revisión tiene errores. “A pesar de las advertencias de la empresa no se corrigió nada y el gobierno de Villalobos ni respondió al escrito”, recuerda el alcalde.

En 2022 se prorrogó la prestación del servicio sin arreglar ninguno de estos problemas. Villalobos siguió sin hacer nada y antes de las elecciones municipales de 2023, FCC comunicó al Ayuntamiento que comenzaría a facturar a “coste real”, lo que suponía un incremento considerable respecto a las condiciones inicialmente pactadas. “¿Qué hizo Villalobos? Tampoco respondió. Nada”.

Desde la llegada de Jiménez al gobierno municipal en 2023, asumió con responsabilidad la tarea de reconducir esta situación y proteger los intereses tanto del Ayuntamiento como de los ciudadanos. En el pleno ordinario de abril de este mismo año se aprobó la revisión de precios correspondiente hasta el año 2021, rechazando expresamente la facturación a coste real planteada para 2024 que encarecía mucho más el servicio. Eso implicaba la no aceptación de las facturas emitidas bajo esos nuevos importes, “con lo que todo lo que el portavoz socialista habla de facturas de aquí y de allí vuelve a ser otra vez un invento porque esas facturas no se abonaron tras el acuerdo”.

Otra de las “grandes mentiras del PSOE·, según el primer edil, es con respecto a la municipalización del servicio, ni el Pleno del Ayuntamiento ni Francisco Jiménez ni el gobierno de Villalobos aprobaron nunca municipalizar el servicio de recogida de basuras y limpieza. “Lo que hizo el PSOE dos meses antes de las elecciones, fue tratar de ganarse el favor de la plantilla de FCC a la que estuvieron maltratando durante años, aprobando hacer un estudio sobre la viabilidad de la municipalización. Punto, eso fue todo”. El gobierno PP-Utrera+ optó por no municipalizar el servicio a tenor de los resultados del estudio que desaconsejaba esta opción.

Jiménez se pregunta que, cuando Villalobos dice que él lo tenía todo casi listo a qué se refiere exactamente. Villalobos estuvo gobernando durante 8 años, sabía que el contrato con FCC terminaba en 2022, tuvo 7 años para diseñar el modelo que quería poner en marcha para cuando acabase el contrato. “Tenía mayoría absoluta así que podría haber hecho lo que quisiera en cualquier momento, pero por no hacer no hizo ni los pagos de las facturas que le correspondían a su gobierno”.

Jiménez ha defendido las bondades del nuevo contrato, que va a contar con más de 90 empleados, el doble que ahora, nueva maquinaria, nuevos contenedores y un sistema de recogida más acorde con la ciudad que Utrera es hoy día, “prestando servicio a barriadas que antes no estaban a polígonos industriales con mayor calidad en el servicio y para solventar todos los problemas de limpieza que existen hoy y que es el compromiso que yo he establecido con los ciudadanos”, afirma el alcalde.

Con respecto a la subida de la tasa de basuras, que no es del 30 % sino del 24 y se planteó el año pasado, son cientos los municipios de toda España que se ven obligados por la Ley 7/2022, del 8 de abril, de residuos y suelos contaminados, ley de Pedro Sánchez a subir la tasa. “Lo que Villalobos, tampoco cuenta es que por su mala gestión, su cobardía a la hora de afrontar los problemas y el miedo que tenía a perder las elecciones, los utreranos hemos venido pagando una multa de un millón de euros por no aplicar esta ley desde 2022, ya que Villalobos no planteó la subida de la tasa de basura porque venían elecciones y temía perder votos”.

Por último, el alcalde afirma que lo que le pasa al PSOE y a Villalobos es que ya han comenzado su carrera hacia las elecciones, “mientras unos se dedican a pensar en recuperar el sillón, otros estamos trabajando por hacer una Utrera mejor y responder a las expectativas y los compromisos con los ciudadanos. Será que a mí no me preocupa tanto seguir con mi trabajo en la universidad, el problema de otros que llevan toda su vida viviendo de lo mismo es que no saben dónde se van a meter”.