

Nueva rotura de la tubería de María Alba: el alcalde denuncia la “doble negligencia” del anterior gobierno
La madrugada del sábado al domingo volvió a repetirse la historia en la calle María Alba de Utrera. En torno a la una de la madrugada se produjo una nueva rotura en la gran tubería de fibrocemento de Aguas del Huesna, una infraestructura con varias décadas de antigüedad y que ya había sufrido un grave reventón hace exactamente dos años, el 6 de septiembre de 2023.
El alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, visitó la zona a primera hora del domingo y no ocultó su indignación: “Es una pena, es un desastre y es indignante”. Según explicó, la rotura ha afectado seriamente al asfalto y ha provocado incidencias en el suministro de agua en diversas zonas de la ciudad.
Un “lavado de cara” que dejó lo esencial sin renovar
Jiménez recordó que entre 2020 y 2021 el anterior gobierno municipal, presidido por José María Villalobos, llevó a cabo una obra en esta calle que duró un año. Sin embargo, aquella intervención se limitó a mejorar la superficie, dejando intactas las conducciones subterráneas de fibrocemento, que ya entonces estaban obsoletas.
“No tiene ningún sentido que se hiciese una inversión tan costosa y molesta para los vecinos, y que lo fundamental, que son las conducciones, se dejara tal cual. Hoy lo estamos pagando”, denunció.
La tubería afectada, con un diámetro de 600 milímetros, es probablemente la mayor de fibrocemento que aún permanece en servicio en Utrera. Su antigüedad y características la convierten en un punto débil de la red de abastecimiento.
Consecuencias inmediatas
Mientras los operarios de Aguas del Huesna trabajan a contrarreloj para resolver la incidencia, los efectos ya se dejan notar. La presión del agua se ha visto reducida en varias zonas, como la avenida María Auxiliadora y las calles Losas y Molino, y no se descarta que algunas viviendas hayan quedado sin suministro.
El alcalde anunció que la reparación provisional se completará en breve, pero advirtió de que será necesario un proyecto integral: “Esta calle habrá que levantarla entera para sustituir la conducción. Ni la inversión que se hizo entonces ni las molestias que soportaron los vecinos sirvieron de nada. Fue tirar el dinero”.
“Doble negligencia”
Jiménez fue aún más crítico al calificar la actuación del anterior gobierno como una “doble negligencia”: “Villalobos fue el alcalde que hizo esta obra y no acometió lo que debía. Y además, como vicepresidente de Aguas del Huesna, conocía perfectamente la situación de la red y tampoco hizo nada para solucionarlo”.
No es un caso aislado
El regidor recordó que este no es un hecho puntual, sino un ejemplo más de la manera en que se planificaron varias obras durante la etapa anterior. Como ejemplo, citó el caso de la avenida San Juan Bosco, donde se ejecutó un proyecto millonario que tampoco contemplaba la renovación de las conducciones. La rotura de una tubería en plena obra obligó entonces a una inversión extra de 600.000 euros, no prevista inicialmente, que tuvo que asumir posteriormente el actual gobierno.
“Se gastó dinero en arreglar solo lo que se veía, sin prever lo que había debajo. Y al final la factura ha sido mucho mayor para todos los utreranos”, lamentó Jiménez, quien aseguró que actualmente se está elaborando un nuevo proyecto integral para San Juan Bosco que responda realmente a las necesidades de la zona.
Una planificación pendiente
La situación de María Alba vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de abordar un plan de renovación de las infraestructuras subterráneas más antiguas de la ciudad. Aunque la reparación inmediata devolverá la normalidad al vecindario en las próximas horas, el problema de fondo sigue estando presente.
El propio alcalde concluyó su visita con un mensaje claro: “No podemos seguir parcheando. La ciudad necesita obras que piensen en el futuro y no solo en la foto del momento”.